cab_03

Noticias

Investigadores upetecistas, evidencian la necesidad de mejorar la infraestructura y el sistema de transporte en Tunja, para favorecer la autonomía de personas con movilidad reducida

trans_tun700
Oct 14, 2020

Comunicado N° 142

A la estudiante Andrea Aponte Ruíz, le faltan tres semestres para graduarse de Bióloga, tiene 22 años y cuando aún no cumplía su primer año de edad, fue diagnosticada con una enfermedad degenerativa (Atrofia muscular), que poco a poco fue afectando su movilidad y hoy requiere de una silla de ruedas para desplazarse. Pero ella no es la única que debe utilizar una ayuda técnica o un artefacto para movilizarse; similar situación de acuerdo con el registro para la localización y caracterización de las personas con discapacidad del DANE, para el año 2010 (última actualización), en Tunja, hay 5.124 personas inscritas con movilidad reducida, lo que motivó al Grupo de Investigación y Desarrollo en Planeación y Operación del Transporte – GIDPOT de la UPTC, a adelantar  el estudio sobre ‘Accesibilidad  e Inclusión de Personas con Movilidad Reducida en Sistemas de Transporte: Percepciones, Actitudes y Necesidades’.

“La ingeniería de Transporte y Vías, tiene como objeto de estudio la movilidad de personas y bienes; en este marco dentro de los retos que debemos afrontar como profesión, se encuentra lograr con las soluciones que proponemos, diseñamos o construimos, que la movilidad sea incluyente, es decir que toda persona independientemente de su condición social o física tenga las mismas oportunidades de acceso al espacio geográfico y a las actividades que en él se desarrollen”, explicó Sonia Díaz Márquez, Directora Escuela de Transporte y Vías, quien participa como Coinvestigadora.

Para el estudio, se entrevistaron 2112 personas, 57% mujeres 43% hombres y se encontró que, del total para movilizarse, el 17% utiliza medios no motorizados, el 26% transporte público, el 40% taxi y el 17% restante vehículo particular y se identificó que entre las principales dificultades que deben enfrentar las personas con movilidad reducida están “la limitada accesibilidad al transporte urbano, andenes sin rampas para sillas de ruedas, difícil acceso a las paradas de transporte y difícil abordaje a los vehículos, por la falta de transferencia deslizante y elevadores mecánicos para sillas de ruedas”, afirmó, Juan Carlos Poveda D´otero, decano de la Facultad de Ingeniería e integrante de GIDPOT.

Además, el estudio evidenció que “en Tunja confluyen  diferentes características del sistema de transporte que acrecienta las dificultades, por ejemplo la topografía de la ciudad,  la discontinuidad y escaso mantenimiento de su red vial, el tamaño de los vehículos, la ausencia de equipamiento en la zona de parada, incluso la forma de contratación de conductores y en general la gestión de la flota que promueve la denominada guerra del centavo,  en donde las personas en condiciones de discapacidad pueden ser las más afectadas”, explicó el director GIDPOT, Luis Alfredo Vega Báez.

 

En Tunja, las dificultades son muy similares a las que se presentan en cualquier ciudad latinoamericana, tenemos una infraestructura de transporte que muchas veces limita las posibilidades sociales de las personas con discapacidad, obligándolas a hacer uso por ejemplo de las vías vehiculares cuando van en sillas de ruedas o en el peor de los casos impidiéndoles su desplazamiento, y por tanto disminuyendo su autonomía. Los vehículos de transporte no están diseñados para personas con movilidad reducida, si bien se ha avanzado en la incorporación de vehículos adaptados, siguen siendo pocos y no se ha avanzado mucho en la adecuación de la infraestructura de acceso como andenes o paraderos”, agregó Sonia Díaz Márquez.

 

 

Otros resultados:

De acuerdo con el Ingeniero Luis Gabriel Márquez Díaz, Director i-MOVyT e investigador principal, al incorporar las percepciones y actitudes en el análisis de las preferencias de transporte, es posible tener una mejor comprensión de los factores que determinan el uso de las alternativas de transporte en una ciudad, en éste caso por tratarse de un estudio enfocado hacia las personas con movilidad reducida, la autonomía personal, entendida como una actitud y la accesibilidad percibida, jugaban un papel importante  en las decisiones que toman las personas al momento de viajar en la ciudad.  

 

 “La investigación logró demostrar que la autonomía personal y la accesibilidad percibida son factores que influyen en la selección de alternativas de transporte de las personas con movilidad reducida. Encontramos que las personas que viven en hogares donde tienen disponibilidad de autos, gozan una menor autonomía personal, lo que nos conduce a pensar en la importancia de los sistemas de transporte público, para que las personas independientemente de que tengan acceso al auto o no, se puedan mover en la ciudad. Las personas con discapacidad permanente, tienen una menor autonomía personal, lo que implica que las autoridades deben hacer mayores esfuerzos para lograr que estas, puedan hacer un uso adecuado del sistema de transporte público.  Así mismo y a partir de los datos, se encontró que las personas que trabajan tienen una mayor autonomía personal, de ahí la relevancia de la incorporación al mercado laboral de las personas con discapacidad”, puntualizó.

Además, se encontró, que las personas que viven en los sectores más pobres o en sectores periféricos tienen una menor precepción de accesibilidad, lo que muestra la necesidad de mejorar la cobertura de los servicios de transporte, frecuencia, acceso a los vehículos, para los sectores más pobres de la ciudad.  Igualmente, las personas que usan silla de ruedas tienen menor percepción de accesibilidad.

“Encontramos que, las personas mayores tienen una menor percepción de accesibilidad, y es un hallazgo interesante, porque la tendencia es que, en el futuro cercano, las ciudades estén cada vez más habitadas por personas mayores y es un fenómeno al que hay que prestarle especial atención desde la óptica de servicios de transporte público” concluyó.  Luis Gabriel Márquez Díaz.

La investigación, en la que participaron docentes, jóvenes investigadores, estudiantes y pasantes cada uno aportando desde sus capacidades y conocimientos, develó la necesidad de adelantar futuros estudios que permitan plantear estrategias y soluciones dirigidas al mejoramiento de las condiciones existentes, en temas como: impactos financieros y construcción de la infraestructura requerida;  estudios para plantear las condiciones de servicio de transporte público para mejorar la accesibilidad y estudio para determinar las condiciones necesarias para garantizar la accesibilidad e incrementen la autonomía de las personas con movilidad reducida, mediante la provisión de infraestructura y servicios de transporte público inclusivo.

“Este tema, es de la mayor trascendencia para el Grupo, como se sabe entre los problemas más recurrentes de Colombia están los de equidad e inclusión que son críticos en el caso de transporte y peor aún para las personas de movilidad reducida, que demanda y requieren oportunidades de acceso cómodas, seguras, oportuna, confiables y económicas. Si no se cumplen principios de la Ley 105 de 1993, van a ver menguadas o empeoradas sus posibilidades de acceder a las oportunidades que la sociedad ha dispuesto en términos económicos, de educación o sociales y por ende van a ver reducido su nivel de bienestar, en relación con los demás grupos de la sociedad.”, concluyó el Director GIDPOT.

 Por: Por: Yolette Romero Bohórquez

Dirección Comunicaciones.

Tunja, octubre 14 de 2020

 

Audio 1: Juan Carlos Poveda - Decano Facultad de Ingeniería

 

Audio 2: Luis Alfredo Vega Báez- Director GIDPOT

 

 

Audio 3: Luis Gabriel Márquez- Investigador Principal

 

Audio 4: Sonia Esperanza Díaz - Directora Ing. de Transporte y Vías